Entradas

Yo lo que quiero es volar

A veces, cuando pasa un tiempo y te curan las alas que estaban bastante rotas, te emociona poder volver a volar. Sentir de nuevo el viento en la cara, ver el sol y regalarle una sonrisa, y también, por qué no, a la luna. Abrir los brazos, tomar impulso, y ser libre. Disfrutar.  Y por eso suelo volar más alto de lo debido, sonreír hasta por las dudas, aunque unos metros más adelante esté llegando una tormenta, o aunque pueda golpearme con un árbol que se cruza en el camino por sorpresa. A veces sigo avanzando para llegar a ese lugar, donde en realidad no me espera nada; no hay nada mío, pero igual intento llegar, aunque esté recién curada, y las cicatrices no hayan cerrado del todo, y puedan volver a abrirse. Pero cuanto más alto estás volando, más dura es la caída, el golpe de volver a poner los pies en el suelo, de volver a lo real, a lo cotidiano. Ves de nuevo lo que te rodea, la soledad a la que te habías acostumbrado y creías hasta disfrutarla de a poco, pero que siempre dese...
Te voy a abrazar muy fuerte, hasta que te rompas en miles de pedacitos. Después, voy a juntar cada parte, y te voy a volver a armar, con besos que tengo acá, en la cajita de las cosas que guardo para vos.

El amor de mi vida

Sé que no somos una mitad, un algo incompleto, sino todo lo contrario. No creo en eso de "mi media naranja" en el mismo sentido que todos, supongo. Pienso que somos un todo, que llevamos con nosotros tantas cosas que, al juntarlas, nos hacen ser lo que somos. Desde el color de nuestros ojos, hasta nuestra canción o comida favorita; y hasta quiénes son nuestros viejos, o cómo se llama la calle en donde vivimos. Todo eso, sumado, es lo que somos, lo que tenemos detrás de nuestra mirada, de nuestro nombre y apellido.  Pero si bien no somos algo que necesita ser completo por otro alguien, creo que sí tenemos en algún lugar del planeta, eso que todos llaman "el amor de tu vida".  Es un término quizás 'quemado' por decirlo de alguna forma, que ya hasta lo usan tan seguido que para algunos perdió su significado real; o en realidad no saben lo que significa, o la entienden de otra forma, no sé. A mi entender, ese "amor de tu vida" es aquel que no te com...

Perdida

Ella no se encuentra, está perdida en un laberinto de lágrimas infinitas. Siente un nudo adentro suyo,  que duele más que todo, justo en el pecho. Le queda solamente su orgullo  y ese lejano murmullo de que va a estar mejor. Ella se siente muy sola, rodeada de gente que no la acompaña, mucho menos la entiende. Aunque todos creen comprenderla, ella llora cada noche, nadie se ofrece a recomponerla, juntar las partes rotas que nadie vió caer. Es ella contra el mundo, ella debe poder lograr hacer un cambio tan rotundo que devuelva todo a su lugar. Y hoy decice emprender esa ardua tarea suya, aunque sola lo tenga que hacer, podrá terminar esta lucha.
Muchas veces a lo largo de mi vida, dije que quería que se separen. Pero no así; no de verdad. Creo que nunca tuve noción de que eso podía pasarnos a nosotros, pensé que iba a ser así para siempre.  Aunque el proceso empezó hace casi seis meses atrás, exactamente hoy, adelante del abogado, hablando de divisiones de bienes, regímenes de visita, jueces y firmar papeles, fue ahí cuando me cayó la ficha de verdad.  Entendí que ya no se puede volver atrás, que a partir de acá, todo cambia, más que nunca. Ya no somos más la familia que éramos, ya no tengo padres que viven juntos, ya no va a haber más navidades de mesas largas con ambas familias en casa.  Y esta casa ya no es más 'nuestra casa', porque mi viejo ahora dice que es MI casa, 'su casa'... ahora él tiene otra vida, en la que ya no juego (jugamos) un papel protagónico, sino casi secundario. Porque vernos una vez a la semana por dos horas no son nada, a comparación de todo lo que compartíamos antes acá, juntos.  ...

Hay cosas que me dejo para mí

Terminó todo, y hay lugares a los que no puedo volver; así como canciones que no puedo escuchar, y fotos o videos que no puedo ver como antes. Porque yo ya no soy lo que era. El mundo está en movimiento, y por eso todo cambia. Y todos, inclusive yo, cambiamos. Situaciones o personas nos hacen dar un giro, nos reorganizan de otro modo distinto, nuevo. Y eso me hiciste vos a mi.  Hoy hay bandas que con escucharlas dos segundos alcanza y sobra para que se me pare el corazón por un momento. Paso por ciertos lugares apurada con miedo a recordar lo que antes pasaba ahí; esas esquinas o rincones que para otros no son nada, y para mi significaban todo, y hoy son sólo recuerdos.  No termino de decidirme si dedicarte esas letras fue algo positivo, o todo lo contrario. No sé si les di un nuevo significado, o si las arruiné por completo. Por eso hoy elijo ser otra, pensar un poco en mi misma, y elijo no compartir tan abiertamente esas cosas que son tan mágicas y especiales para mi mu...

Historia

Y de la nada, sin avisar  Llegó este chico con su caminar, haciéndome dudar  de mi libertad. Su sonrisa podía iluminar cada rincón en cada lugar. Tomó mi mente y mi corazón, los arrastró a donde él quiso,  hasta que perdí el control. Seis días más tarde  intenté escapar, alejarme, salir corriendo,  no quería dejarme amar. Y el con el tiempo me di cuenta,  yo estaba mal, no eran falsas sus letras que hablaban de libertad. Nos quisimos como pudimos, juntos queríamos ver el tiempo pasar. Y aunque intentamos,  aunque nos amamos,  otras fuerzas pudieron más. El amor no era tan fuerte,  y decidió que se iba a alejar. Y hoy no tengo nada, estoy sola, sólo me queda mi voluntad.