Historia

Y de la nada, sin avisar 
Llegó este chico con su caminar,
haciéndome dudar 
de mi libertad.
Su sonrisa podía iluminar
cada rincón en cada lugar.
Tomó mi mente y mi corazón,
los arrastró a donde él quiso, 
hasta que perdí el control.
Seis días más tarde 
intenté escapar,
alejarme, salir corriendo, 
no quería dejarme amar.
Y el con el tiempo
me di cuenta, 
yo estaba mal,
no eran falsas sus letras
que hablaban de libertad.
Nos quisimos como pudimos,
juntos queríamos ver el tiempo pasar.
Y aunque intentamos, 
aunque nos amamos, 
otras fuerzas pudieron más.
El amor no era tan fuerte, 
y decidió que se iba a alejar.
Y hoy no tengo nada,
estoy sola,
sólo me queda mi voluntad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vómito de pensamientos

Un volcán estalla cada tanto en mí

En un café se vieron por casualidad